Durante la semana de 23 al 27 de febrero hemos tratado la época de la revolución industrial. Esta revolución es el origen del crecimiento económico moderno y se caracterizó por el uso de nuevas materias y nuevas formas de energía y por la aplicación de innovaciones técnicas en todos los sectores económicos. Se localizó en Gran Bretaña.
Los principales cambios que se produjeron fueron: se utilizó el carbón mineral en lugar del vegetal, apareció la máquina de vapor, se lleva a cabo una mecanización de la industria textil y el algodón sustituirá a la lana, y se produce también una mecanización de los transportes.
Aparecieron también otros sectores: él de la química, él del papel, la industria alimentarea y el sector del tabaco.
Para este proceso fueron muy importantes el capital y el factor trabajo. Surge así un nuevo empresario que capta nuevas oportunidades. Había una gran hetereogenidad en los orígenes de los empresarios, ninguno de ellos eran genios de la técnicos y pertenecían a profesiones liberales. Triunfaban los que combinaban conocimiento técnico y capacidad comercial. Por otra parte, los obreros procedían del campo y eran poco qualiifcados. Fueron la mano de obra de las nuevas fábricas. A partir de 1840 se produce un aumento de los salarios que permitieron una mejora en las vidas de los obreros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario